Aracely – La ciudad

Mi primera visita se dio por la noche. Cuando nos vimos, faltó poco para que salieran chispas de colores… Nos presentamos y su alegría y apertura se sintió al momento.

¡ Qué mujer de abrazos tan sinceros!

Al día siguiente, el encuentro fue por la mañana. Con música norteña de fondo realizada por la banda de su marido, compartimos un café y empanadas rellenas de calabaza.

Ese día era su cumpleaños… 

Cuando me vio, saltó de golpe de la silla y riendo, nos dimos un abrazo. 

-¿¡Por qué no me dijiste que era tu cumple, Aracely!?-

Aaaay, ¡no! 

Comenzamos:

Bueno, a mí me nació la partería… Yo era muy pequeña, así como unos diez años. Mi mami era partera, mi abuelita era partera.

 Yo nací con mi abuelita, ella atendió a mi mamá.

A veces a lxs niñxs se les olvida cuando dicen “yo de grande quiero ser como mi mamá” A mí no, yo siempre decía “yo quiero ser partera” Y lo fui.

Yo estuve en un internado en Nombre de Dios (Durango), era una casa hogar donde nos enseñaban primero auxilios y a mí me encantaba eso, aprender a curar, suturar, limpiar…

Cuando ya salí ya tenía en mente en estudiar enfermería.

Mi mami no me dejaba ver los partos, me decía que era muy pequeña, pero un día por accidente me tocó. 

Ella igual me respondía todo, como cuando le pregunté 

“Mami, ¿qué se hace con ese cordón?”

Mira. le mides 4 dedos y le cortas. Pero tienes que esperar que salga la placenta.

Entonces, el día de ver mi primer parto… 

Mi mami no estaba y veo que la señora ya estaba a un paso de parir y tuve que atenderle. Yo tenía como 13 años, pero ya sabía cómo.

Cuando llegó mi mamá, en el alumbramiento

Me dijo: “Pues ya miraste, ahora enséñate.”

Al principio tuve miedo, y no quería tener hijxs, pero luego me di cuenta de que es lo más hermoso que podía ver. Y tener las herramientas para recibir una vida; es mi trabajo, es mi vida…

Fui asistente de una doctora. Si yo hubiera tenido los medios, me hubiera gustado estudiar medicina. Ella me enseñó a suturar, poner sondas, intravenosa y más, pero realmente no cambiaría mi trabajo de ser partera y poder servir desde mi hogar.

A mí me gusta mirar lo natural.

A mí me da muchas tristeza cuando en un hospital le dicen a las madres: No andes yendo con las parteras, no te arriesgues, no pongas la vida de tu hijx con una partera. 

Y a veces hasta lo han dicho frente de mí…

Nosotras por suerte tenemos a los rancheros a nuestro favor, que son sectores que no tiene tanta comunicación con las clínicas y siempre viene hacia nosotras, las parteras.

Ella y su nieto

Aracely es madre de 4 hijxs, hace pasteles, gelatinas 3D y claro, es la partera del pueblo y de muchos ranchos alrededor. Siempre organizada para lograr hacerlo todo. Se ve a primera vista que es una mujer muy activa y me sentí totalmente reflejada en su gran curiosidad por seguir aprendiendo.

Nosotras las parteras creemos mucho en las lunas. 

Ahora recibo entre uno o dos partos al mes, pero cuando esta la luna llena es cuando se mueven las aguas, y llegan más, yo sí creo…

A mí, Secretaria de Salud me sacó de la jugada por muchos años. Depende mucho del director que esté. Hace poco entró el director García, que ha realizado ahora una gran red de parteras en Durango y quiere también realizar una escuela de partería ahí en la ciudad. Me dijeron que debo buscar dos personas interesadas para instruirles y para que no muera la tradición.

Aracely me comentó que posiblemente la escuela esté lista dentro de un año, que ella será parte de la organización y apoyo, siendo una ficha importante para ese proyecto para Durango.

Yo puedo dar una constancia de nacimiento que es válida en todo el país, en esta última capacitación me nombraron la partera número uno de Pueblo Nuevo.

Pero todo el conocimiento que yo he ido adquiriendo ha sido por personas ya grandes, ellas son las que ya se fueron y te dejaron todo. Siempre hay que agradecerles.

Cuando alguna mujer viene con complicaciones yo no dudo ni un segundo en llevarle a la clínica o hospital más cercano. Mi prioridad siempre será la vida de ella y del bebé al que estoy acompañado. Siempre voy con ellas aunque a veces no me dejen entrar.


Cuando le hablé de las compresas (toallas higiénicas) de tela de algodón en vez de las desechables de plástico concuerda conmigo:

 Es mejor, es mejor lo natural…

En ese instante se abrió un momento de compartir recetas entre ambas. Le conté sobre lo que yo he ido aprendido de la medicina placenta, sus rituales y beneficios para la madre, bebe y familia.

No tendría que darnos asco, es nuestro cuerpo. En lo personal, no uso mi sangre todo el tiempo, es que imagínate toda la gente que anda por aquí….

Me dirían: ¿De qué te pusiste la mascarilla, de chocolate? (risas)

Hablamos también de las mascarillas que yo me realizo con mi menstruación, de cómo las mujeres se sincronizan cuando andan juntas, cómo trato los dolores menstruales… La veo atenta ante lo que le cuento y resonando con lo que le digo y me recuerdo que la curiosidad de Aracely fue lo primero que me atrapó.

Aracely con las placentas, realiza jabón y champú, la mayoría de familia no se las lleva, ella entre risas me cuenta …

 Yo lo primero que hago es ponerme la telita, esa cremita que le cubre a los niños en mi cara, por eso ando bella, hermosa… (risitas)


Jabón de placenta:

Lavo la placenta, que quede bien lavadita, que se vaya toda la sangre y sólo tomo lo más carnoso de ella. A mí me gusta todo natural, entonces con el jabón neutro, lo pongo a hervir. De ahí me gusta ponerle avena, yogurt, miel y luego todo eso lo mezclo y queda un jabón delicioso para la piel.

Champú: 

Con el champú que yo uso le bato ahí la placenta o también si puedes conseguir champú neutro, lo bates, puedes ponerle un aceitito y te queda preciosos el cabello.

Para sobar a mujeres si tienen cólicos o dolores fuertes en el parto

Aceite de cocina (soya) y poleo (hojitas como hierba buena) o gotitas de aceite de orégano.

Calentando el aceite con esta planta, en el sartén, se vuelve un aceite que genera mucho calor. Lo mismo puede servir para lxs bebés cuando vienen con dolor de estómago.

Lactancia

Soy totalmente PRO lactancia, por mí nada de fórmula, ni biberones. Pero si no se le quiere dar pecho está bien, pero sí, si hago todo lo posible para que se dé de la mejor forma.

Para generar leche, tomar muchos Atoles y hacer que él bebe siempre este succionando el pezón, eso ayuda a estimular y tener leche, igual cuando la madre tiene los senos agrietados, su misma leche es el mejor cicatrizante.

A veces les ayudo con la succionadora, más que todo para estimular el pezón. También les digo que dejen los senos al aire libre.

Decirles también que aprovechen la primera leche, que le llaman calostro. Es el primer contacto entre la mamá y su bebé.

El calostro para mí es la primera vacuna.

Acomodar

Donde está muy durito, durito, está la cabeza, ya la espalda se siente más curva y alargada, donde está la pompis es más blandito. Ahí vas a tocar cómo está el bebé. También tienes que saber bien el modo de acomodarlos, porque si lo haces mal puedes reventar su casita, hay que tener mucho cuidado, con tino, porque si llega a caer en manos de un médico, obvio va a hacer cesárea y no le van a dar oportunidad de dar su parto natural. Por eso acomodo lxs bebes cuando me piden, para lograr que tengan un parto vaginal.

Respiración 

Inhala por la nariz, expulsa por la boca, yo siempre les digo que el aire no se les quede arriba, porque se regresa el bebé. Que lo tiene que sacar hacia abajo, para que no se les enrede la placenta, que tiene que haber espacio, que no tengan vergüenza y saquen todo, si quieres gritar, puedes gritar… Aaaaaaaaaaaaaa…

Post parto

Lo primero que hay que chequear es el sangrado: si hay fiebre, escalofrío…

Yo creo en la cuarentena y utilizo mucho la faja; las fajas post parto y reposos.

Fajada

La cuarentena, para mí, es muy importante. El ultimo día del embarazo es el primero también. Si pueden permanecer con la faja sería el éxito. Y que siempre se cuiden su calor, que se cuiden de los pies, oídos y ojos bien cubiertos, para que nos les entre el frío, porque después les entra dolores, punzadas. 

Alimentación

Mientras estén bajo mi cuidado, no les dejo comer cosas tiernas, o sea frescas, ni frijoles para que no les dé cólicos a lxs bebés, nada de pescados, refrescos. Los primeros ocho días hay que estar muy pendientes, y si necesitan un cierre más profundo, realizo masaje y cierre con rebozo, cierre completo de la cabeza hasta los pies, porque los pies tienen mucho que ver, son el sostén del cuerpo.


En las comunidades con las que estuvo en su última capacitación, están trabajando para poder concientizar a las familias, más los hombres, de que las mujeres no somos una máquina de hacer hijxs porque muchas veces llegan a tener el pensamiento que si una mujer no tiene hijxs, no sirve.

Si la tierra descansa, entonces por qué la mujer no.

Con toda alegría, me llevó a su habitación, a su sala de parto, mostrándome la balanza donde mide al bebe, sus herramientas, el tanquecito de oxígeno, todo para poder realizar alguna sutura, gasas, el calentador para se acondicione bien el lugar. Es un espacio bien equipado y donde no podía faltar un calendario de las lunas. Me dice que ahora su esposo le está construyendo una habitación más grande, con baño …

Está en proyecto, pero de que se da se da, ya tiene forma mi nueva casita de parto.

No me tomes ahora las fotos, es que recién tuve un bautizo y me puse las uñas, así no se debe tener, pero, cómo me gustan… Por eso cuando se da la ocasión, me las pongo, pero ya justo me las iba a sacar. 

Agradezco mucho el tiempo compartido junto a Aracely, quien me trajo las ganas de asentarme en un pueblito entre las montañas, tener mi casita de madera con el fogón siempre encendido, con pociones mágicas y hierbitas en la cocina y un cuarto de partos caliente y dispuesto para el pueblo. Cómo me hacen soñar estas historias…

Por ahora, continúa mi camino en la Dakini que va llevando anhelos y sueños compartidos. 

Mi trabajo es respetar la decisión de lo que quiere la mujer, ese es mi trabajo, la escucha de sus necesidades. 

Ay, ¡yo amo ser partera!